Categoría: Yo mismo

Yo mismo

  • ParejaDeHecho

    No se si tú serás de esos capaces de distinguir el sexo de una chinchilla con 1 mes de vida. Lo que sí se es que yo no lo soy, y la señora que me vendió a la Jenny para hacerle compañía a la Trini, tampoco. Y esto es más chungo.

    Porque mientras era cachorrillo, bueno, se respetaban. Pero ahora que las los dos andan más o menos por el mismo peso ya es otro cantar. Otro chillar, más bien.

    De modo que me estoy viendo obligado a acelerar la reconstrucción y adaptación de la nueva jaula al fin de semana que viene, si no quiero que mi Trini termine de perder el pelo. Sí, las chinchillas también se quedan calvas cuando se ven sometidas a mucho estrés,… y un joven macho chinchillo con 6 o 7 meses puede estresar más que bastante.

    Le habló un arkángel recordando conversaciones con dueñas de pajarerías.

  • RetomandoRetos

    Tengo todo esto pelín descuidado ultimamente. Me dejo comentarios sin contestar, no escribo periodicamente, y cuando lo hago no le dedico el tiempo que merece.

    Tengo una excusa muy tonta: no me da tiempo. Y está relacionado con algo que ya comentaba por aquí hace algo más de un año… De nuevo me pica el gusanillo de autoemplearme, pero esta vez me estoy tomando las cosas más en serio (ya saben, leyendo decenas de textos legales, preguntando, echando números, elucubrando,…).

    ¿Por qué una persona se plantea, en un momento de su vida en el que todo parece ir bien, cambiar sustancialmente en una feceta como esta? Mi trabajo es relativamente cómodo, no estoy mal de dinero (en fin, dentro de lo que hay), no tengo problemas graves,… Y voy yo y me planteo romper con esa situación tan estable que siempre me ha gustado. Bueno, supongo que me había quedado sin motivación. Quiero aprender cosas nuevas, plantearme retos, y superarlos. En definitiva, quiero tener una actitud activa ante mi vida, y esto no era así (en este aspecto, al menos) desde hace un tiempo.

    Próximamente espero que haya novedades sobre todo esto, prometo aburrirles con los detalles (con todos los que la legalidad vigente y la prudencia y el rubor me permitan). La megacorporación arkangeliana está cada vez más cerca. Buahahahahahaa, añado. ;-)

    Le habló un arkángel complicandose la vida.

  • Trini

    Anda que valgo yo como para que te cuide las plantas cuando te vayas de vacaciones. Hoy Ayer se me ha muerto murió mi geranio, como quien dice, antes de nacer.

    Afortunadamente parece que con al cosa de los bichos voy progresando. Llevo ya más de dos años cuidando de una chinchilla que no da demasiado ruido, pero que me comprende y me escucha como ella sola. Luego también huye de mí también como ella solo, pero bueno. Y da la puñetera casualidad de que me acabo de dar cuenta de que hoy este blog cumple precisamente esos dos años. Pero no iba a hablar de eso.

    Trini posando

    Ya solo queda ella de las cuatro compañías que te presenté una vez… Bueno, y su compañera, pero esa llegó hace poco.

    Actualizando: Por petición popular, un video (bastante malo, pero es lo que hay).

    Le habló un arkángel contento de ser capaz de cuidar aunque sea de una chinchilla.

  • Acojonadillo

    Eso de escalar acojona.

    Vaya, o que yo soy un acojonao… El caso es que del rato que he echado hoy en el monte se podría decir: «Una embarazada escala mejor que tú.»

    Y es que de hecho había una pareja justo al lado haciendo unas vías bastante más difíciles que las que estaba intentando atacar yo, él las abría, y ella tiraba detrás con algo más de dificultad… Cuando ha terminado una de ellas le ha dicho el muchacho que no debería esforzarse tanto, y le ha respodido ella que con ese bombo ya no ve ni donde pone los pies, que hace 15 días lo habría hecho mejor.

    No tengo nada en contra de las embarazadas, pero imagino que entenderán que el agravio comparativo me ha dejado el ego pelín jodido.

    Ahora que lo pienso, un poco inconsciente sí que puede ser la muchacha esa. Pero en el momento simplemente me he sentido muy poca cosa.

    Le habló un arkángel que mejorará, poco a poco.

  • AquiViveUnNiño

    Anteayer resolví mi probelam existencial con aquel niño al que le prometí un juego. ¿Recuerdas?

    Bueno, de hecho me sablearon la mitad de mis cedés, y seguro que me he buscado un marrón, porque la mayoría no funcionarán, o tendrán el crack (ejem) escondido en algún sitio, o a saber. Pero yo he cumplido mi parte, y mi conciencia queda mucho más tranquila.

    Eso sí, pasé un par de momentos algo chungos… Ya se sabe como están las cosas hoy en día, y yo conozco a estos dos chaveillas, pero no a sus padres (creo). El caso es que me los encontré de nuevo en el patio (ultimamente hablamos bastante), y les saqué el tema. Se ilusionaron de nuevo, y les dije que esperaran, que bajaba algunos juegos para que vieramos si les sonaban.

    Claro, ellos no podían esperar abajo, y me iban siguiendo, así como de lejos, mientras subía las escaleras. Yo seré muy mal pensado, pero me imaginé por un momento al padre de ese niño pegandome chillidos en la oreja diciendome uqe qué coño hacía su hijo en mi casa, así que les insistí, que se quedaran en la puerta.

    Se quedaron fuera, menos mal. Y al salir el más grande me dice: «¿Aquí es que vive un niño?»

    «Vivo yo solo», le respondí.

    Y me dijo: «Y entonces, ¿el robot ese?»

    ¿Aquí vive un niño?

    Ejem. La única diferencia entre los hombres y los niños es el precio de sus juguetes. ;-)

    Le habló un arkángel que a veces se compra juguetes algo caros.

  • ExpuestosAlPublico

    En estos días que llevo sin escribir por aquí me he enfrentado en varias ocasiones a esta página en blanco, comenzando a hilar algunas ideas, muy vagas, pero que no me terminaban de cuajar por escrito. Voy a anotarlas sin mucho concierto, si me permiten.

    Aviso: texto coñazo y sin revisar a continuación. Considerese libre de omitir su lectura :-)

    Los blogs no son comparables a los medios convencionales. Son parte de algo más grande.

    Veo en esto muchas ventajas, pero, y según hasta que punto entres al trapo, también algunos inconvenientes. Llega un momento en el que puedes perder el norte, y dejar de pensar cuanta gente puede leer lo que publicas. O lo que es peor, lo que publicaste. Está claro que me estoy refiriendo a esos blogs que se denominan «personales», los que tienen una implicación directa con la vida del autor, los autobiográficos (aunque sea parciales). Y también me refiero aquí a los fotologs, albums y esas cosas. Porque una imagen dice más que mil palabras.

    Son parte de algo más grande. No son comparabables,… El otro día me paró un tío mío por la calle y me dijo «oye, leo tu eso, comosellame. ¿Eso, por qué lo haces?». ¿Y como le explico yo a mi tío, que no está metido en este ajo, que entre toda la mierda que sale de mi teclado, entre toda esa cantidad de cosas intrascendentes que ni aportan ni perjudican, hay algunos posts, en algunos momentos, que me han servidor o han servido a los demás?

    En la presentación que hago sobre mi desde que está este nuevo diseño, ahí arriba, comento esto:

    Cuando allá por ¿1994? este elemento suspiraba por tener una conexión a Internet con la que acceder a esa ingente cantidad de conocimiento, de alguna forma lo que iba buscando era un blog.

    Pero no me salió bien esa frase. No es conocimiento lo que encuentras. Es, al final, una conciencia global, son innumerables puntos de vista sobre la vida en su conjunto, pero no solo como opciones a la hora de leer una noticia en un periódico, sino como vivencias distintas sobre un hecho, formas distintas de entender la realidad.

    Ser autor de un blog es indispensable para poder participar de una forma activa en esta revolución. No tienes por qué tener el mejor blog del mundo, igual que probablemente tu no seas la mejor persona del mundo, ni tienes que vivir para él, ni actualizarlo continuamente. Pero tener presencia, tener una voz que se pueda oir, un lugar donde te puedan referenciar si alguna vez pides ayuda, un sitio desde donde hacer oir la voz de otro si hace falta, eso es algo que nos ha regalado el tiempo y el lugar en el que vivimos, y que me costaría mucho desperdiciar.

    Decía que hay inconvenientes. Claro que los hay. Puedes meter un poco la pata alguna vez, no más que lo haces en tu vida real, claro. O te puedes exponer demasiado, contar cosas que ni siquiera en público contarías. Yo intento (intento, digo) mantener un poco de equilibrio interno en todo esto. A veces incluso lo consigo.

    Desahogado me he, no he anunciado cierres temporales ni nada de eso que después no se cumple, y aquí todos contentos. Menos tú, que te has leido este coñazo hasta el final. Valor tienesss.

    Gracias por su atención.

    Le habló un arkángel intentando reposicionarse.