Se ve que el sistema ese de la anillita que desde hace así como 15 años se viene poniendo en todas las latas de conserva y similares tiene algún fallo.
No me refiero a la putada de que se te rompa la anilla del último bote de fabada cuando estás a kilómetros de la civilización (siempre puedes cazar un conejo, o comer hierba), sino al cacharro que pongo en la foto (action-shot).
Si hubiera que ponerle nombre, sería algo así como un abrelatas – para – latas – con – abrefácil. ¿Absurdo? Quizá, pero si las agüelillas lo compran, será por algo.
Ingenioso sí que es, eso no se puede negar. Algo tan «sencillo» como una rueda con efecto palanca. Casi nada, dos de las grandes ideas de la Humanidad reunidas en un cacharro de plasticucho barato.
Casi nunca te acuestas sin saber una cosa más…
Le habló un arkángel que una vez se cortó la mano con una lata-abrefácil de anchoas.
A la vista del cartel de la derecha seguro que muchos pensareis algo así como que el mercado laboral es una mierda, que si explotación, que si sexismo, que si tal y cual…
