Posiblemente esto es algo que hariamos cualquiera de nosotros. Estás en a tomar por culo de tu casa (kilómetro arriba o abajo) vendiendo cedés ilegales a tíos chungos que te intentan rebajar tu comisión hasta donde estés dispuesto a perder en ese momento y llega un día que hay una inundación de tres pares. Entonces lo que haríamos cualquiera de nosotros es ponernos a limpiar las aceras y las calles, ponernos perdidos de barro hasta arriba mientras los vecinos limpian sus casas, echando una mano en lo que pudiéramos.
Claro.
Puede ser que lo hicieramos (al fin y al cabo, mandamos eseemeeses de a un eypo para las víctimas del terremoto talycual), pero el caso es que un grupo de senegaleses que se buscan la vida en Almuñécar (mamá mamá, que sale Almuñécar en la tele – si hijo, es que ha muerto un señor – ah vale, pero sale) lo han hecho.
Lo mejor de todo es la explicación que han dado cuando los periodistas les preguntaban: «Ayudamos a limpiar esto porque es lo que consideramos normal. En nuestra tierra si pasa algo malo, pues echamos una mano.»
Y es cierto, es que es lo normal.
Lo que pasa es que cada vecino limpiaba su casa, y no la del vecino. Líbreme el cielo de criticarlos, sinceramente yo hubiera hecho lo mismo, primero resuelvo mis problemas y después mandaré lo del eypo, si puedo.
Por cierto, que estuve a 15 km. de Almuñécar todo el fin de semana y no se me ocurrió ni por un momento ir a echar una mano. No voy a entonar ahora un mea culpa, pero el caso es que me ha dado vergüenza por no haberlo hecho cuando he leido esta mañana lo que han hecho estos muchachos. Tenía que compartirlo, y darles las gracias humildemente por la parte que me toca. Para cuando me toque.
Le habló un arkángel totalmente normal.
