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  • LaProfecia

    La Profecía (2006)Lo tengo aún más clarísimo después de ver el remake de La Profecía un 6/6/6: no voy a tener niños, y en el hipotético caso de que los tuviera y salieran muertos (de verdad o de mentira), ni de coña contrataría a una niñera perfecta. Y por supuesto, no la dejaría meter rottweilers en casa.

    Que gruñen un montón, y dan susto.

    Habría disfrutado más el momento de no ser por las dos yenis con las risitas en la fila de atrás (me vuelvo cascarrabias, será la edad).

  • I-Flickr’n’Blogs

    Tenemos quedada inminente, el próximo sábado 10 de Junio, con doble convocatoria (por si alguno suspende, dadas las fechas, que no se diga):

    La pre-kdd es a partir de las 13:00 en la Puerta de Elvira, en la terraza del bar que hay justo al lado, en la parte de la plaza.

    Y la kdd empezará a las 20:30, o bien en la cervecería Hannigan & Sons de al lado de Granada 10, o en Plaza Nueva (Iglesia de Sta. Ana), que está al lado. Todo depende de lo que tú digas en el wiki (yo personalmente prefiero la cervecería, claro).

    Allí nos veremos si no pasa ná.

    Le habló un arkángel echando ya de menos la siesta del sábado.

  • Copyright

    Me han eliminado por primera vez un video de YouTube, concretamente el final secreto de los X-Men 3 que subí el otro día. Me mandan un mail que dice:

    Dear Member:

    This is to notify you that we have removed or disabled access to the following material as a result of a third-party notification by Twentieth Century Fox claiming that this material is infringing:

    [SPOILER] Final Secreto X-Men 3: http://www.youtube.com/watch?v=MtWZmRu4dUA

    Así que nada, esperaremos a que saquen las pelis con licencia Creative Commons para poder compartir las chorradillas con ustedes.

  • UnPitido

    Creanme si le digo que no soy un tipo violento. Con algún pronto a veces, vale, pero no violento.

    Ahora, que si esta mañana me hubiera bajado de la moto y le hubiera reventado la cara al niñato ese contra el capó de un coche, me hubiera quedado en la gloria. Supongo que tendré que explicarme…

    El caso es simple. Un servidor llega al mismo semáforo en rojo de todos los días, se coloca detrás de un amotillo, en el hueco que hay, y espera mientras se cuenta las legañas. En ello estaba (esta mañana por ser lunes tenía alguna más que de costumbre) cuando me he dado cuenta de que el muchacho que tenía delante, un yoni con su motillo to tuneá estaba mirando la mía con cierta admiración.

    Como pueden suponer, y por mucho que pretendiera negarlo no podría convencerles, eso me ha causado cierta satisfacción, pero tampoco es que me haya regodeado en el asunto, yo estaba con lo mío (lo de las legañas, ya saben). En esto se ha puesto el semáforo en verde y el yoni (rirro, merdellón, malote, como quieran llamarlo) seguía mirando por el retrovisor la moto. Y a mi se me ha ocurrido darle un pequeño pitidito de aviso, más que nada porque llegaba tarde a trabajar.

    Para qué habré hecho nada… Le ha sentado como una mala puñalá entre la tercera y la cuarta, pero no peor que el hecho de que yo le haya aguantado la mirada asesina con la que me estaba intentando achantar. Ahí ya se me ha encabritado el machito alfa, y ha empezado a pegarme voces, insultos, amenazas; en fin, lo típico. Y me ha tocado los huevos, sinceramente. En este momento es cuando me habría parado con gusto a medirnos un poco (que por cierto, yo soy un tirillas, pero con este podía), y ha sido cuando he vuelto en mí y he seguido, dejandolo atrás.

    El verdadero problema de todo esto es que esta mañana este chaveilla iba solo, y se ha tenido que quedar en palabras, pero cualquier otro día (o mejor dicho, otra hora) eso termina, como desgraciadamente lo hace tan a menudo, en la de Puerto Urraco. Por un pitido, ¿se imaginan el titular?:

    Joven herido de gravedad por arma blanca durante una discusión de tráfico.

    Que esto pasa, oigan, que no es la primera vez… En fin, ustedes me dirán «pues haberte callado, arkángel, que te pones mu machito para lo acojonao que eres». Y probablemente lleven razón. De hecho, prácticamente es lo que he hecho, pero me toca los cojones, si me permiten la expresión, que las calles tengan dueño, que estos puedan hacer lo que les de la gana, y que ni siquiera se lo puedas recriminar no ya con una voz, sino con una mirada. Pues no. Y si un día me meto en líos por algo de esto, sepan que no es por quedar por encima de ellos, sino porque con esa rueda ya no comulgo.

    Quizá no debería estar publicando esto porque ¿se imagina si por un simple pitido la que me ha organizado lo que me podría hacer si llegara a leerlo? Claro que las posibilidades de que ese muchacho sepa leer con cierta soltura como para tragarse un texto como este son mínimas. Correremos el riesgo.

    Le habló un arkángel desahogandose por lo menos.

  • Saboteur

    Saboteur - en juegoTodo lo que tiene Coloretto de pensar lo tiene este de fingir.

    En Saboteur coges el papel de un enano minero, para intentar construir un camino que llegue desde la salida hasta una carta que esconde la pepita de oro, o de un enano cabrón saboteador, que también construye el camino (más o menos), pero para que no se le note que es un ser malvado que de un momento a otro hará un estropicio para que el dichoso caminito quede roto.

    Evidentemente tu no sabes quien es de los buenos y quien de los malos, porque si no poca gracia tendría la cosa. Y precisamente el asunto está en eso, en que el/los saboteadores sepan llevar bien su papel, disimulando hasta casi casi el final. Porque si no te puede pasar como la primera vez que lo jugamos, que salían demasiado pronto, y se les hacía consecuentemente la vida imposible.

    Es un juego divertido pero que creo que puede cansar rápido. Bueno para intercalarlo con otros en estas tardes de verano que se nos avecinan.

    Le habló un arkángel poniendose al día de frikadas.

  • Coloretto

    ColorettoEste juego es de esos que tardas 3 segundos en explicar, pero que luego dan mucho de sí…

    Además lo bueno de Coloretto es que, aunque no haya salido aún en español, las cartas son simplemente colores, por lo que hay poco que «entender» (y hay traducciones de las reglas). Básicamente, el juego consiste en ir acumulando cartas de un mismo color en tu mesa, hasta un máximo de tres tonos distintos, teniendo en cuenta que las que cojas de otros distintos a los «elegidos» te puntuarán en negativo. Cuantas más cartas de un mismo color, más puntos (1 carta te da un punto, pero 2 te darán 3, y 3 te darán 6,… hasta un máximo de 6 cartas del mismo color, que te darán 21 puntos).

    Además hay un par de cartas que no son de un solo color, que te dan un bonificador (+2) o sirven como comodín, que agregarás al color que más te interese al terminar el mazo para conseguir una mayor puntuación.

    Yo lo pedí a Giochinscatola, una web italiana que tiene montones de juegos de estos (peligrosísima ;-) ). Y bueno, no es que fueran especialmente rápidos (tardaron unas dos semanas), pero todo llegó en orden.

    Le habló un arkángel tras haberlo probado en tres grupos distintos y pasarlo bien.