Estuve el viernes con dos amigos en uno de los tres conciertos consecutivos que ha dado Manolo García en Granada. Y bueno, no te voy a negar que no lo ví como para tirar cohetes.
El caso es que yo ya sabía antes de ir que no me iba a apasionar. Mi historia con El Último de la Fila es larga, y no te la voy a contar aquí, hoy al menos. Me gustan mucho algunos temas suyos, y como en su momento no tuve oportunidad de verlos, pues me fui a ver a la mitad, a Manolín (junto con dos guitarras, un bajo, un batería, unos timbales, otros ritmos y un violín,…)
Evidentemente se centró casi todo el concierto en su último disco, Para que no se duerman mis sentidos, que no me gusta demasiado. Sin embargo, tengo que hacer una mención especial a la muchacha que lleva tocando el violín, me encantó.

Por cierto que vaya una mierda de entrada la del concierto… No se de quien será culpa, si de la organización de Manolo García, del Palacio de Congresos, o de quien sea, pero el caso es que no me parece de recibo utilizar una entrada que parece la del tren de la bruja, sin una puñetera medida de seguridad, más cuando salía por 23 eypos… Pais…
Le habló un arkángel más de El Ultimo de la Fila que de Manolo.

>> Cuando vives solo y a lo loco no tienes que preocuparte de a que hora llegas a casa.
Cuando vives solo y a lo loco, a veces llegas a casa y echas en falta encontrarte a alguien a quien saludar. <<