Señoras (señoros), un ciclo va a cerrarse en breve.
Estoy a punto de irme de vacaciones, y preparandome para lo que presumiblemente vendrá después. Mientras tanto yo me voy al Paris de la France. Nunca he necesitado tanto unas vacaciones, creo. Ni siquiera aquel segundo año de Camino.
Y además esta vez no me voy solo (esto debería significar cosas, rubia). Necesito contarlo, no se como explicarlo…
Estas últimas semanas del año que corre han sido agridulces para mi. Horribles en el aspecto laboral, de una forma que supongo que solo yo y los que me rodean muy de cerca podrán comprender, pero también difíciles en cuanto he apostado por algo que realmente, sinceramente, me cuesta trabajo.
Escribo estas lineas algo ebrio (je, que curiosa forma de decir que me he pimplado 3 copas en un momento). Aún así, como solo los borrachos y los niños dicen la verdad, y yo no estoy borracho pero aún me considero un niño (o una niña), esto debe tener cierto sentido, si los dedos son capaces de seguir a mi cabeza.
Mi cabeza… Mi cabeza va a estallar. NO soy capaz de aguantar una presión absurda, cuando mi vida parece alinearse, cuando, de alguna forma, he decidido que esto es lo que es, con todo lo bueno y todo lo malo.
No espero que me entiendan, señoras. Tampoco esperaba que leyeran hasta aquí, salvo que tengan algún tipo de interés oculto, o no tanto. Sinceramente.
París será un año después de empezar no se sabe como una historia. Y será bonito. Aunque es muy difícil contarlo por aquí como antes, cuando hablaba de Mis Paranoias casi con total libertad. Este blog se hizo para eso, no lo olviden. Siguen siendo libres de no seguir leyendo…
Pero necesitaba escribirlo. Necesitaba dejarme constancia a mi mismo, para el futuro, igual que lo hice entonces, y antes, de que estoy en el camino que quiero estar. Que supongo que va a haber cambios, que los espero con miedo y con ganas. Que nos empezamos a entender unos. Y que otros hemos dejado de entendernos.
C’est la vie, supongo.
Me embarga un sentimiento agridulce (la parte dulce es por ti, rubia, que a veces hay que decirte la cosas demasiado claras). No soy Yo como yo me conocía. Y no es que me encante, pero me estoy empezando a aceptar.
No espero que me comprendan. Tampoco esperaba que llegaran hasta aquí leyendo. Ya se que esta entrada es absurda, que les faltan datos. No puedo dar más de mi al público, este blog fue siempre mi vida, novelada.
A pesar de todo, imagino que seguiré escribiendo. Seguro.
¿Por qué han leido esto? Que pena no haber sabido expresarme… Dejenme un comentario. Igual ayuda…
Venga, categorizado en «Yo mismo» y «Mis Paranoias» y ahora le doy al botoncito ese que pone «Publicar».
Le habló un arkángel que necesitaba, necesitaba.
Vaya, parece que estoy ultimamente por retomar proyectos pasados (como lo de instalarme por fin
Wildfire es un servidor Jabber para tontos. Precísamente lo que necesitaba… Tiene licencia GPL (aunque también una comercial para los que quieran más funcionalidad), funciona a base de plugins, se instala el solito (incluso te instala el entorno java -sí, es java-), hay versiones para Windows y *nix, en fin…
Recordé a los chicos de
Rompo mi racha de silencio con 
