TodoEstáInventao
Escuché el otro día algo por la radio que me pareció de total actualidad, y aplicable a muchos aspectos de la política, economía, relaciones interpersonales, empresas…
Se trata de un pasaje de La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades, novela como todos sabeis (claro) anónima de mediados de los años 1.500 (siglo XVI, que hace un rato ya):
Acaeció que, llegando a un lugar que llaman Almorox, al tiempo que cogían las uvas, un vendimiador le dio un racimo dellas en limosna.
Acordó de hacer un banquete, así por no poderlo llevar como por contentarme: que aquel día me había dado muchos rodillazos y golpes. Sentámonos en una valladar y dijo:- Agora quiero yo usar contigo de una liberalidad,y es que ambos comamos deste racimo de uvas y que hayas de él tanta parte como yo. Partirlo hemos de esta manera: tú picarás una vez y yo otra, con tal que me prometas no tomar cada vez más de una uva. Yo haré lo mismo hasta que lo acabemos, y de esta suerte no habrá engaño.
Hecho así el concierto, comenzamos; mas luego al segundo lance, el traidor mudó propósito, y comenzó a tomar de dos en dos, considerando que yo debería hacer lo mismo. Como vi que él quebraba la postura no me contenté ir a la par con él; más aún pasaba adelante: dos a dos y tres a tres y como podía las comía. Acabado el racimo, sostuvo un poco el escobajo en la mano, y, meneando la cabeza, dijo:
- Lázaro: engañado me has. Juraré yo a Dios que has comido las uvas de tres a tres.
- No comí – dije yo – mas, ¿por qué sospecháis eso?
Respondió el sagacísimo ciego:
- ¿Sabes en qué veo que las comiste de tres a tres?
En que comía yo dos a dos y callabas.
Picaresca, creo que le llamaban. El caso es que no parece que haya cambiado mucho la cosa, por mi corta experiencia.
Sobre todo cuando hay dinero de por medio.
Le habló un arkángel con poco tiempo, pero que se sigue fijando.
EmocionesInterné
Lo que la Internet te da, la Internet te lo quita. MEV mediante. O “Por qué cada vez me da más miedo hablar en foros, blogs, chats y similares”.
Siempre es igual: una frase sacada de contexto, el abuso de smileys que ya no transmiten como lo hacían (XDDDDD), y que la gente no aguanta un avispero debajo del sobaco en el coño, también. Por otra parte, la máscara que el teclado te pone es muy poderosa, y sale ese otro yo que muchos tienen dentro, esos Fulanitos Pérez que en persona te miran cuando les comentas algo sin responder, y después como Megafoter1963 te la endiñan sin darte tiempo ni a flamear.
El blog en el que escribo esta entrada (aunque seguramente tu lo leas por Facebook) nació allá por 2001, que en años-intenné vienen a ser doce lustros de experiencia, exagerando un poco como no podía ser de otra manera. Eso me da, solamente, una cierta perspectiva de como evolucionan las cosas en mi entorno virtual, y lo que veo son problemas que ya existían a principios de siglo, potenciados por la democratización de todo este tinglado. Vale, que alguno habrá declarado este sitio legalmente muerto, me quito años, o escribo un blog-zombie.
Las redes sociales son fabulosas, pero crean una falsa sensación de amistad-de-toda-la-vida que hace que cuando luego llegas al Mundo RealTM y tengas tu primer encontronazo, salgas huyendo (al fin y al cabo, no era una amistad-de-toda-la-vida).
La mensajería instantánea ya era buena cuando se inventó, pero ¿desafortunadamente? el IRC se dejó de usar, y ahora ya no se cuando se mantiene una conversación por mensajería para comunicar algo (requiere respuesta inmediata, al estilo teléfono), y cuando para “estar ahí” y comentar la jugada. También la gente se cabrea si no contestas inmediatamente.
Los foros (y derivados) son cojonudos para compartir información y organizar cosas, pero son el habitat de los trolls, y es extraordinariamente difícil no alimentar a un troll para alguien no entrenado. Decir la última palabra nos puede, sobre todo si llevamos razón (pero es que la razón de ser del troll es llevar razón, es imposible contra ellos).
De Twitter ni hablo, porque total, le quedan 90 días… Bueno sí, venga, que hemos venido a hablar: es utilísimo para mantenerte al tanto de las cosas, tanto a nivel general como de lo que pasa en tu barrio o círculillo endogámico de ponga-aquí-a-lo-que-se-dedica, pero hay que separar tanto grano entre las pajas. Y es que nos gustan las pajas (virtuales): yo a ti, tu a mi, somos amigos, tal y cual. Hay dinero (o especie) de por medio…
No puedo vivir sin ella. De hecho, desde hace casi el mismo tiempo que ¿mantengo? este blog-zombie vivo (literalmente) y bebo (en todos los sentidos) de la Internet.
Pero al menos intento no dramatizar.
Y recuerden: la Virgen llora cuando os ve pelearos por Internet.
Le habló un arkángel internetero.
GR-Flickr-10(ayúame)
Viene el GR-FLICKR-10, una expo colectiva de usuarios de flickr residentes en Graná en la que el año pasado tuve la suerte de que me cogieran una fotillo.
Tengo que elegir dos para enviar, y esta es mi pre-selección. Siempre es difícil elegir fotos, de modo que me he dejado llevar por las que a mi me gustan, todas realizadas en este 2010 (que no es requisito, pero ya puestos…). Anda, ayúame y dime en los comentarios que dos pondrias tú.
Le habló un arkángel dudoso.
GeocachingConAndroid
A veces da gusto ver lo que avanzan los cacharritos tecnológicos. Hace 5 años probaba yo a encontrar tesoricos escondíos por Graná (y el resto del mundo), apoyandome en un móvil, un receptor de GPS externo, y una servilleta de papel (para apuntar las coordenadas).
¿No sabes en qué consiste esto? ¿Y estas leyendo esto? Qué tía (/o) más raro (barra a)…
El geocaching consiste en que una persona esconde “algo” en algún sitio, te anota sus coordenadas GPS en una web, y tu lo buscas. También consiste en esconderlo tú mismo, claro. Pero si las dos personas son la misma, entonces creo que no se llama geocaching, el nombre debe ser “apollardamiento”, o algo así.
Es divertido, y te da una excusa para darte paseicos, incluso dentro de ciudades, donde lo que se esconde suele ser muy muy pequeño (magnético, a menudo).
Hoy se puede hacer geocaching mucho más fácil. Todos los móviles que llevan Android incorporan un GPS y brújula internos, solo necesitas instalar C:Geo (¡gracias, cuñao!) para conectarte a tu cuenta de geocaching.com y jincharte de encontrar caches.
Le habló un arkangel geoposicionado.
Intrusismo?
Resulta que Fulanito Fernández, tecnofriki con cierto gusto artíhtico se compró una cámara digital hace ¿diez años? De aquellas que hacían peores fotos que los móviles de ahora. Parece ser que fue una de las muchas compras que hacía (ya saben, esos jóvenes con pasta que gastar), pero resulta que le gustó el inventó, y hacía fotos.
Con el tiempo, muchas fotos de por medio y algún cambio de cámara, parece que al muchacho no se le daba mal eso de pintar con luz (je). Al fin y al cabo si uno no es especialmente torpe y se dedica a algo, malo tiene que ser que no mejore. Además estaba la cuestión de su ego retroalimentado por algunas decenas de miles como él, procastinadores interneteros de esos que han hecho la revolución digital. No menosprecien el tiempo que se puede gastar a cambio de unos cuantos favoritos en Flickr…
El caso es que empezaba a hacer fotos medio decentes. No todas, claro, pero siempre hay perlas entre el barro. Posiblemente sea una cuestión más estadística que artística.
Diez años después, o sea, como hace un mes, le robó un potencial reportaje a un fotógrafo profesional. “Profesional” quiere decir que vive y bebe de hacer fotos, se entiende. Claro que no lo hizo con maldad: un amiguete se compromete con otro amiguete, que tiene un grupillo de rock, en hacer una cuantas fotos para preparar un book, y al final Fulanito resulta estar por medio.
Joder, y no lo hizo mal. Lo que si lo hizo es gratis (recuerden, esto es solo una afición para él).
Y aquí viene el problema, según lo veo yo. Ese reportaje se iba a hacer, ya que el grupo necesitaba esas fotos para promocionarse, porque quieren ganar dinero con el asunto. Y esto no es un caso puntual… Entre esa horda de revolucionarios digitales de más arriba, adictos al spotifai y los comentarios de las redes sociales, hay un 10% de Fulanitos Fernandeces (y Fernandezas, que además de vez en cuando enseñan una tetica y tiene incluso más feedback). Los ingresos del fotografillo “profesional” de turno empiezan a tambalearse.
En realidad nadie ha hecho nada malo en esta historia. Si acaso, el profesional que no ha sabido adaptarse a los tiempos, ¿verdad?
Menos mal que no han sacado bisturís quirúrjicos digitales…
Le habló un arkángel “fotógrafo” digital.
InformaticaFacil
El otro día alguien me pidio consejo, como informatiquillo que soy, acerca de como instalar el lector de deneises electrónicos que se regaló hace un tiempo. Me insistía en que no lo hiciera yo, ya que se supone que esto es algo que está preparado para que la gente lo haga por su cuenta, y quería aprender.
No es fácil.
Ya lo apuntaba nauj en su muy completa entrada acerca de como instalar el cacharro en Ubuntu (el sistema operativo libre para las personas humanas):
En ninguno de los tres sistemas he podido instalarlo sin problemas.
…
Básicamente el proceso es el mismo en cualquier sistema operativo. Es necesario hacer tres cosas:1. Instalar el soporte criptográfico de software OpenSC
2. Instalar el certificado de autoridad certificadora de la Policía
3. Instalar el dispositivo lector en los dispositivos criptográficos de Firefox
Y es que el tema no es trivial… A ver, ¿se supone que un ciudadano de a pie debe saber qué es un certificado raiz de la DGP? Yo creo que no, lo mismo que yo no tengo por qué saber el procedimiento para hacer la reconstrucción de un premolar.
Pero lo que nos venden es que sí, que es fácil, y que esto de la informática está hecho para tontos. ¡No es verdad! Es cierto que usar un ordenador hoy en día es sencillo, si por usar un ordenador nos referimos a “ver películas y navegar por algunas webs”. Pero eso de la sencillez, de que cualquiera puede hacer las cosas, ha calado tanto que el otro día mi dentista me dijo: bueno, intento solucionar yo el problema – informático – no – trivial, y si no, pues ya os llamo. Yo no dejaba de pensar en una frase parecida, pero al revés, y no le veia mucho sentido…
En fin, supongo que este mundo aún está en pañales, y que igual que hace un par de generaciones uno intentaba meterle mano al motor de su coche antes de llevarlo al mecánico, dentro de un tiempo entenderemos esto de otra forma. Ojo, que yo no estoy en contra de los manitas (a mi me encanta cacharrear).
Pero estoy cansadete de arreglar estropicios de “manazas”.
Le habló un arkángel poco profesional.
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Arkangel YABLOG es eso, Yet Another weBlog. Otro blog más en el que escribo lo que me viene a la cabeza o leo por ahí, intentando devolver a Internet un poquito de lo que me ha dado. Conciencia global, experiencias de terceros en primera persona, contraste de información, bla bla bla... ;-)













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