Técnicamente muy buena, estos tíos de Pixar han conseguido volver a superarse con Cars en lo referente a la animación.
Eso sí, es ñoña en una gran parte (todo el nudo de la peli es pasteloso) y está cargada de moralina. Aunque lo que intenta transmitir (eso de «lo importante no es ser el primero») no esté mal, hay momentos en los que los niños de la sala no bostezaban porque ellos nunca tienen sueño. Yo sí.
En cuanto al doblaje (algo de lo que hablaba en la última peli de animación que vi), creo que lo han conseguido. Y mira que estábamos más de uno asustados con eso de los cameos de Schumi y Alonso.
Me quedo con algunas de las escenas de carreras, concretamente la del prota y la pretendienta, que consiguen transmitir un montón de sensaciones de una carretera reviradilla :)
… y la madre que los parió.
¡Absurdo!
¿Puede un traficante de armas tener conciencia? Evidentemente, no la misma que podemos gastar tú o yo, pero si cierta coherencia interna. Y la coherencia, en los tiempos que corren, tampoco es despreciable.