Soy un pardillo.
Sí, pero no se rían, que seguro que muchos de ustedes también los son. Y es que la experiencia es un grado, también si hablamos del compring (esa inocente actividad que practico fundamentalmente en sábado, en unos circuitos cerrados que llaman mercadonas).
Para calentar, he pasado antes por la ferretería, para comprar materia prima con la que perder el tiempo 3 o 4 horitas de mañana. Y aquí ya me han dado el primer toque: justo cuando llegaba mi turno, con la palabra casi en la boca, se ha abierto la puerta y una señora maruja ha usado la técnica nº3: un Migue – bonico – que – fijate – que – antes – he – venío – pero – se – me – ha – olvidao – esto, y este arkángel ha tenido que echarse a un lado, cual doblado por Alonso, para dejar actuar a la maestra.
No pasa nada, he pensado. Total, yo tengo mucha vida por delante para aprender esas técnicas milenarias que tan depuradamente utilizan las señoras en los comercios.
Ya en alerta, me he dirigido a mi objetivo principal: el Mercadona. Y aquí es donde he comprobado que soy un auténtico pardillo. Cuando me aproximaba a la sección de los goyures y he escuchado como por mi derecha un carro de alambre picaba embrague, solo he llegado a vislumbrar como la doña tiraba de freno de mano para meterme el morro de mala manera, mientras, con una rueda en el aire, se apoyaba en la cajas de leche Puleva para pasarme limpiamente, y abandonar su carro justo delante del mio, mientras estudiaba la oferta más barata. [Situación dramatizada]
Todo esto, en unos 2,32 segundos, que no comprendo yo de donde sacan tantos reflejos las abuelillas de mi barrio.
Y para terminar, me acercaba ya a la línea de cajas con las orejillas gachas, asimilando mi derrota e intentando aprender de los errores, cuando una conocida me ha saludado. Evidentemente, otra prenda ha aprovechado esas valiosas décimas para situarse delante mía, con lo que he perdido ese precioso puesto en la línea de salida.
Mi venganza será terrible, ¡buahahahahahahaaa!
Le habló un arkángel estresado con las compras matinales.