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Graciosidades Mis Paranoias

CompringExtremo

Dichas y desdichas durante una mañana de compra supermercadil.

Soy un pardillo.

Sí, pero no se rían, que seguro que muchos de ustedes también los son. Y es que la experiencia es un grado, también si hablamos del compring (esa inocente actividad que practico fundamentalmente en sábado, en unos circuitos cerrados que llaman mercadonas).

Para calentar, he pasado antes por la ferretería, para comprar materia prima con la que perder el tiempo 3 o 4 horitas de mañana. Y aquí ya me han dado el primer toque: justo cuando llegaba mi turno, con la palabra casi en la boca, se ha abierto la puerta y una señora maruja ha usado la técnica nº3: un Migue – bonico – que – fijate – que – antes – he – venío – pero – se – me – ha – olvidao – esto, y este arkángel ha tenido que echarse a un lado, cual doblado por Alonso, para dejar actuar a la maestra.

No pasa nada, he pensado. Total, yo tengo mucha vida por delante para aprender esas técnicas milenarias que tan depuradamente utilizan las señoras en los comercios.

Ya en alerta, me he dirigido a mi objetivo principal: el Mercadona. Y aquí es donde he comprobado que soy un auténtico pardillo. Cuando me aproximaba a la sección de los goyures y he escuchado como por mi derecha un carro de alambre picaba embrague, solo he llegado a vislumbrar como la doña tiraba de freno de mano para meterme el morro de mala manera, mientras, con una rueda en el aire, se apoyaba en la cajas de leche Puleva para pasarme limpiamente, y abandonar su carro justo delante del mio, mientras estudiaba la oferta más barata. [Situación dramatizada]

Todo esto, en unos 2,32 segundos, que no comprendo yo de donde sacan tantos reflejos las abuelillas de mi barrio.

Y para terminar, me acercaba ya a la línea de cajas con las orejillas gachas, asimilando mi derrota e intentando aprender de los errores, cuando una conocida me ha saludado. Evidentemente, otra prenda ha aprovechado esas valiosas décimas para situarse delante mía, con lo que he perdido ese precioso puesto en la línea de salida.

Mi venganza será terrible, ¡buahahahahahahaaa!

Le habló un arkángel estresado con las compras matinales.

13 respuestas a «CompringExtremo»

Pues a m? se me cuelan m?s abuelos que abuelas, siempre con la excusa de que llevan pocas cosas, pero se tiran una hora en la caja pagando y preguntando cu?nto. ?Sabes el berrinche? ya pronto hacemos lo mismo :))

A m? me pasa exactamente lo mismo…
Y lo peor no es para comprar, sino cuando te vas a meter en el autob?s :S Es incre?ble de qu? habilidad y fuerza hacen alarde los viejecitos.
?Ah! Y antes de que se me olvide… ?Qu? es eso de delante m?a? Te har? una referencia de castigo.

Acerca de las preposiciones y los posesivos

Es algo muy com?n hoy d?a encontrar una preposici?n y luego un posesivo con valor locativo. Por ejemplo:
-Cerca tuyo, encima suya, lejos tuyo, etc.
En lugar de, cerca de ti, encima de ?l, lejos de…

Peor son los que te dejan la cesta mientras van a por algo que se les ha olvidado y as? cuatro o cinco veces.

Yo aprovecho para ir a?adiendo algunos art?culos en su cesta: pilas, caramelos, lo que pillo a mano y procurando que no se note y por supuesto que no me vean. Algunos/as se dan cuenta y lo quitan, pero otros lo pagan y se lo llevan.

;-)

Pues yo cuando disfruto es cuando no voy con prisa y detecto a la maruja con cara sospechosa de “me voy a colar”, entonces es cuando le dices
“Pase, pase, que ami me da igual”
Normalmente se quedan un rato desconcertadas mientras se reorganiza su universo.

Impagable.

Uf este post me ha pillado con experiencias de “compring” recientes, y es que las marujas son las reinas, a m? siempre se me cuelan en la carnicer?a con un: ?a cu?nto tienes el cuarto y mitad de “choped”?, con la tonter?a de preguntar con la cantidad exacta al final se lo acaban poniendo…como es poco… y a una se le queda lacara de eins??, otras veces cuando les dejas pasar para que paguen su cart?n de leche las abuelas tardan tanto en sacar las monedas y calcular el importe exacto que dan ganas de pagarles t? ?se?ora yo invito pero venga ya que va a fermentar!

[…] Es c?modo, ya saben: lo tienes todo a mano, en un mismo sitio puedes comprar el detergente, los congelados y hasta los condones (si los necesitas y te f?as de marcas que se llaman “Family”, pero esa es otra historia). Yo, por ejemplo, suelo ir al Mercadona para este menester. Mercadona tiene un par de ventajas: calidad media-alta, y precio razonable. Y una desventaja (que ahora mismo se va a convertir en su mejor baza): escaso surtido. Y si sumamos que somos animales de costumbres a esa poca variedad, si uno echa cuentas al final en todas las compras te llevas practicamente lo mismo. […]

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