Categoría: Yo mismo

Yo mismo

  • Escaleras!

    NichosEl (o los) día(s) de los muertos me trae buenos recuerdos…

    No por Halloween, ni porque sea fiesta aquí el día 1, sino por una época en la que fui escalerista ocasional. ¿No he hablado nunca por aquí de esto? Que raro…

    En Graná, como supongo que en todas las ciudades de España, por estas fechas la gente suele hacer una excepción y se deja de acordar un poco de los muertos de los demás, para llorar un poco a los propios. Es por esto que los cementerios, de habitual más bien vacíos, se llenan de hipocresía, pero también de sonrisas, de tristeza, de gente, de flores,… y de escaleras.

    Porque somos muchos y ya no nos pueden enterrar, sino que nos emparedan, así que para limpiar el cristalico (no pongan cristales a sus muertos, es un consejo) y arreglar las flores, pues tiene uno que subirse en alto. Como los ayuntamientos no son tontos, empresas municipales de cementerios mediante, en los de las ciudades, que están más masificados, no se suelen permitir escaleras particulares, y uno tiene que contratar el servicio de escaleras.

    Habitualmente en el de la ciudad del botellón agobiante hay un par de escaleristas en nómina, que pasan a ser 30 o 40 en los picos de esta semana. Trabajo ideal para los estudiantes que ya han probado a estar detrás de una barra.

    De modo que te pones tu uniforme naranja, te echas al hombro tu escalera, y para allá tiras a escuchar a la señora que se ríe de su difunto (verídico) por aquello de que él fue más rápido hasta en eso. O a sorprenderte de que te den 10 eurillos de propina (andaría por el año 2000, creo recordar) por hacer un segundo (¡y sin cristal!).

    El negocio de los muertos es boyante. Y por muchos años…

    Le habló un arkángel con escaleras escaleritas, las más altas, las más bonitas, las que limpian mejor.

  • FotomandaoEnIdeal

    Vaya, pues hemos salido en el periódico. De rebote, pero ahí estamos.

    I Fotomandao en Ideal (Mi afoto!)En el suplemento De Cerca de ayer dedican una página a hablar del Evento Blog (al que no probablemente no iré, si acaso otro rato hablo de eso). Para ilustrar el texto han cogido algunas de las fotillos que participaron en el I Fotomandáo, el concurso del que hablaba ayer. Aquí al lado tienes una de ellas, escogida al azar. ¡Vaya, pero si es la mía!

    El caso es que yo no gané el I Fotomandáo (lo hizo Antonio Casas con trampa, porque es el administrador del grupo), tampoco quedé segundo, ni tercero (este fue Victoriano, que también hace trampa, o pactos con el diablo, seguro). Ocupo ese trocito de página porque Franc-tireur es un tío con unos sólidos principios y retiró su foto, que había quedado segunda, al enterarse que iba a salir en el periódico.

    ¿Por qué? Pues porque salía un señor de esos que yo llamo pillaos, y consideró que si salía publicado en el periódico podría llegar a ofenderse. Es algo que le honra, tanta empatía (yo creo que «demasiada», si se para uno a analizar el tema), y que dice mucho de la clase de persona que debe ser este francotirador.

    Pero al tema (el muerto al hoyo, y el vivo al bollo): Paco, que yo te invito a una cerveza mañana por retirarte, que la paga mi madre por lo contenta que se va a poner al ver mi foto en el Ideal :P

    Le habló un arkángel megafamoso de la muelteTM LordFerguson.

  • Facundo

    Muy negroBuenaz tardez.

    Mi nombre ez Facundo (ainz) y zoy, mayormente, un gato. Lo del nombre es una cabronada, ziertamente, pero ez el precio a pagar por mi reziente adopzión… Uy, laz ezez. Ejem, ejem. Ya: sí, sí, sí. Perfesto.

    Les estaba contando,… Vale que la casa en la que estoy ahora no es como la cantante esa que adopta niños, pero desde que llegué aquí me está saliendo una barriga garbancera más que aceptable. Incluso (con el hambre que ha pasado yo, quien me lo iba a decir) me permito despreciar latas de esas de comida que parecen vomito de un perro que se hubiera comido el envoltorio de una hamburguesa de McDonalds. Lo que me gusta a mi son las croquetitas para cachorros de 5 euros el kilo, y eso es lo que como. No hay más que hablar.

    Al Arkangel (le dicen ustedes Arkangel por aquí, ¿verdad?) como ven lo tengo dominado ya. Desde la primera noche, el domingo pasado, diría yo. Y es que la naturaleza es sabia, y nos da a los bichos abandonados ese irresistible aire de desamparados que derrite a estos capullos humanos. Y si uno es un gato espabilado, ya no les digo más.

    Las chinchillas no son problema, son como ratones, pero aproximadamente el doble de gordas que yo (y por la parte del culo, un poco más). De momento me hago el asustado para que no me prohiban acercarme a ellas, e incluso el otro día cuando me las soltaron por el pasillo casi las ignoré. Entre nosotros: no sería capaz de acabar con estos bichos ahora mismo, seamos realistas. De modo que una planificación a medio plazo me parece más acertada. Ya veremos si llego a algún tipo de trato con el elemento que me pone la comida por las mañanas, todo es negociable.

    La rubia, ¡je! A esa sí que me la camelé bien. Fue por ella, de hecho, que conseguí apropiarme de la casa… Y joder que si lo pase mal comiendome la mierda de chopped que me ponía al salir del trabajo, y venga a ronronear, y a poner cara de pena. Cago en la leche, si es que me acuerdo y me da un nosequé.

    El caso es que aquí estoy. Si se me ocurre algo cualquier día volveré a entrar al ordenador del tipo este (¿saben lo fácil que es conseguir una contraseña cuando no se esperan esto de uno?). Mientras tanto, intenten controlar sus ganas de acariciar lomos de gato. Si pueden… ¡¡¡buahahaahahhaahaha!!!

    Le habló un arkángel interpretando miradas.

  • PostIntrascendente

    Ummmm, diez días sin pasar por aquí, mi psicólogo debe estar enfadado.

    No les voy a contar ahora que he pensado en dejar esto aparcado (sería mentira), simplemente, no tengo nada que contar. Supongo que… No se que supongo. Escribiremos según venga, al «modo antiguo»:

    Estoy cansado, me autocensuro, no me satisface lo que escribo, se me ocurren temas interesantes que ya se han tratado en otros sitios, tengo poco tiempo, me autocensuro, no puedo hablar de mujeres, no me dejo hablar de hombres, me autocensuro, dedico más tiempo a las fotos, no me apetece contar mis problemas, ya no quiero hablar de cine, he adoptado una actitud pasiva ante determinados acontecimientos,…

    Pero tengo un gato nuevo. No hay fotos (aún), pero lo tengo. Y es negro, y muy bonito, y pequeñito pequeñito. Y no se ha comido a ninguna chinchilla de momento.

    Así que creo que tenía que escribir este post (ya se sabe, los blogueros tienen que hablar de sus gatos). Les aseguro que intentaré escribir más a menudo. En el fondo supongo que me gusta escribir, y sale tan barato…

    No me den ánimos, por favor. No los necesito por aquí.

    Le habló un arkángel intentando salir de un pequeño hoyo que tiene por dentro.

  • RecuerdosEncadenados

    Algunas hojas de antiguos suplementos dominicales para niños se depositaban en el suelo desordenadamente mientras los apartaba. Estaba buscando algo, una antigua cámara, él se decía que solo quería saber qué modelo era.

    Una Yashica Minister que nunca usó, pero que fue usada contra él cientos de veces… Se paró un momento a pensar donde estarían aquellas fotos, y siguió revolviendo cajones, con la esperanza de encontrar alguna.

    Fue un contestador automático lo que encontró, de aquellos con dos cassettes. También estaba, para su sorpresa, el alimentador de corriente. Lo conectó no sin cierto miedo, porque sabía lo importante que era para él aquello, lo que significaría pulsar sin querer el botón de «Rec» y perder los últimos instantes de una voz que hacía ya años (¿doce eran ya?) que no escuchaba.

    Finalmente una voz se oyó. Pero no era la que el esperaba, sino la de la que, por aquel tiempo, era su compañera.

    Hola, ahora no estamos en casa, pero deja tu mensaje y te llamaremos en cuando podamos.

    Se dio cuenta de lo poco que conocía a aquella mujer. No la conocía nada, de hecho, pero lo peor de todo es que daba igual. Hacía tantos años ya…

    Recordó, mientras escribía unas líneas en un absurdo diario que mantenía, un diario que probablemente nadie encontraría dentro de diez años, como él acababa de encontrar aquello, la única vez que la llamó por teléfono. Cuando le tuvo que contar lo del accidente, porque se sentía responsable de hacerlo. Quizá debería pararse a pensar más en aquellas cosas. O quizá debería olvidarlo todo.

    La otra cinta guardaba los mensajes. La misma voz que había grabado el mensaje saliente decía que era ella, que esperaba que la llamara.

    Lo guardó todo, y volvió a apilar las revistas tapando los cajones.

    Le habló un arkángel por un instante melancólico.

  • Van28

    … y se cae el de enmedio.

    Bueno, para algunos os resultarán pocos, para otros parecerán bastantes (como a mi hasta hace poco, je). En fin, que hoy me caen 28 añitos, y por aquí sigo, igual de flaco, algo menos calavera, conservando con cierto orgullo mi punto friki (y que sea por muchos años), con mis paranoias y mis tonterías.

    Mini-cactus

    Este año prometo intentar ser algo mejor persona, ayudar al menos a una viejecita a cruzar la calle, hacer algo nuevo, sentir con un poco de más intensidad, ser un poquito más feliz. Escrito está.

    Por si alguien me felicita en los comentarios, que no voy a responder, que es un coñazo.

    Buenovenga, vale, a lo mejor respondo. Pero es que es muy complicado felicitar por escrito con cierta gracia, ¿no? El primero, vale, un felicidades y va suelto. El segundo ya puede empezar a decir «pues eso, lo mismo que fulanito». Pero eso. Mirad, si a alguien le da por felicitar, lo vamos a hacer de esta forma, más fácil para vosotros y para mí: el primero, que ponga «¡felicidades, machote!», o algo parecido (dejamos el ingenio para el afortunado). Y ya los demás, que pongan «ídem». Que también es mucho de Zipi y Zape, como lo de la viejecita.

    Le habló un arkángel con un cactus de llavero.