Hoy es viernes, ayer fue fiesta en Graná, y mañana es sábado. ¿Que quiere decir todo esto?
Pues que es un día muy gilipollas.
Y que solo trabajamos cuatro gilipollas.
De modo que dicho lo cualo, vamos a sacar unos minutillos musicales para amenizarnos el rato, de la mano de Los Tronchapenkas, un grupo cordobés que me descubrieron por igual los amiguetes katabastard y Xanatos (por cierto que este último ya dedicó un homenaje encubierto a este grupo).
¡Por que te ailoveyu una jartá!
(bis)
El caso es que unos tíos capaces de hacer una letra como la de Lucy, mi amor, incluirla en un disco que se titula Lo que te toqué mientras te hacias la muerta, y además llamar a esto «su discografía» tienen que ser buenas personas.
O muy malas.
En cualquiera de los dos supuestos,
¡Lucy, mi amor!
[coro: ¡tralará!]
No me importa que tengas en el pecho mas pelo que yo.
[coro: ¡tralará!]
¡Pero al menos afeitatelos, [coro: so hijaputa]!
Y es que son unos poetas. Mira si no lo que hacen con 21 palabras, y teniendo en cuenta que la mayoría son de dos o tres letrillas:
Que hermosa criatura.
El día que le hicimos la manicura
nos hicimos unas mercedoras
con lo que sobraron de sus pezuñas.
Le habló un arkángel con pocos pelos en el pecho.





