Autor: Arkangel

  • PidiendoVotosVI

    Ay, mi Susi… Ha aparecido menos por aquí de lo que debería. Con la de satisfacciones que me daba :)

    La Susi era una moto, una Suzuki GS500, con la que se podía ir a Úbeda.

    Susi en Úbeda

    Algún granaino (no se quien) compró mi moto de segundo-culo en el concesionario de Triumph Granada. Ese sí que debería votarme :P

    Le habló un arkángel suspirando por un amotillos.

  • CartaAbierta

    Carta abierta a las conductoras y pasajeras de scooters y demás motillillos varias.

    Estimada señorita:

    Entiendame bien cuando le diga más abajo que esto no puede continuar así, intentaré explicarlo con la mayor delicadeza posible, dentro de mis muy limitadas capacidades.

    Yo ya casi ni la miraba, prácticamente no me daba cuenta de que su tanga, brasileña, o como demonios se llame esa tirilla de tela que usa usted para sujetar ese otro triangulito, asomaba por encima de su pantalón de cintura inexistente. «De cintura baja», creo que le llaman en la tienda donde lo compró. Lo conseguí luchando contra mis instintos más primarios, entendiendo que sus libertades están por encima de las mías en este aspecto.

    Le rogaría que no dudara ni por un instante en que yo respeto su forma de vestir tanto como su derecho de ir en moto. De hecho, en este último punto le alabo el gusto, y en el anterior, bueno, en la mayoría de las ocasiones también. En ningún momento es mi intención coartar su libertad de expresión, su libre albedrío en el vestir; incluso cuando en un descuido le da a usted por enseñar algo más de lo que hace habitualmente, cuando me paro detrás suya en un semáforo por azares del destino. Sí, me refiero a… Me refiero a la hucha, si me permite la expresión.

    Entiendo, no obstante, que por determinadas circunstancias pueda sentirse incómoda ante este tipo de miradas, que intento disimular, incluso evitar en la medida de lo que puedo. Le consta, eso sí, que jamás le he dirigido la palabra, ni para bueno ni para malo. Como decía, está usted en su derecho. Y cientos, que digo cientos, ¡miles! de granaínos (y granaínas) le agradecen su esplendidez (o parquedad, según se mire) en el vestir.

    Lo que no comprendo, y llegamos al verdadero motivo de esta carta, es su costumbre de tirar de su camiseta hacia abajo al llegar a cada semáforo. Es precísamente ese movimiento casi estereotípico el que saca el voyeur que llevo dentro. ¿No se da usted cuenta de lo inútil de su gesto? Si lo que pretende es poner su, ¿como la llamé antes?, su hucha a recaudo de miradas indiscretas, dese por enterada por la presente de que no lo consigue en un alto porcentaje de ocasiones. Es más, el efecto es totalmente contrario a lo que da la impresión que persigue.

    Por lo tanto, le aconsejo que luzca usted con desparpajo lo que la moda o su gusto ha puesto al descubierto. Bien llevado, como le comentaba, puede alegrar el día a más de una persona (quizá a usted la primera), ¡no sea egoista, compartalo con todos! O bien tome esta carta como un aviso de un desconocido amigo, y compre pantalones con cintura. Si a pesar de todo su decisión es persistir en dicha actitud, en ese doble juego, sepa usted que esto no nos lleva a ninguna parte.

    Sin más, se despide alguien que lleva chaqueta cuando va en moto hasta en los días de más calor de esta Graná nuestra, que no son pocos, como sabe. Otro día le comentaré acerca de los peligros relativos relacionados con la dureza y textura del asfalto que entraña su vestimenta. Pero eso será otro día.

    Le habló un arkángel, muy atentamente.

  • PidiendoVotosV

    Si hay algo verdaderamente bueno en esto de escribir un blog es la red social que se crea a su alrededor.

    En Granada estamos bastantes, agregados (cada día más) al PlanetGranada, y envezencuando nos da por echar unas cervecillas juntos, como aquella vez, por ejemplo.

    Granada y los premios 20 blogs

    Si eres de por aquí, del norte de áfrica, como me dijeron una vez (y a mucha honra, oye), entonces si que estaría bien que me votaras, no seas malaje, peaso payo.


    Ampliando el post

    teclado enroscadoLas cosas de los automatismos… Esto lo escribí el otro día para la serie de «el arkángel que se pone coñazo pidiendo votos», y resulta que ahora estamos de convocatoria de kdd bloguera granaína. Sirva esto de recordatorio :)


    Le habló un arkángel granaíno.

  • Bang!

    Tengo yo un amigo desde hace ya algunos años que, además de ser bastante conocido por su altura (es increible la cantidad de gente de Granada y parte del extranjero que conoce el Largo), es como muy aficionado a cualquier polladita – relacionada – con – perder – el – tiempo que salga. Entiendase esto con todo el cariño, pero es que está puestísimo en todo juego, ya sea relacionado con rol, ordenadores en red, o, como es el caso que nos ocupa, cartas.

    Ayer me estuvo enseñando y explicando su última adquisición: Bang! es un juego de cartas al estilo de Mushkin (creo que se escribe así, Munchkin (fue «el primero»). Parece ser que aún no está por España (es italiano), pero la verdad es que me pareció muy divertido, y quería comentarlo por aquí por si sois aficionados a este tipo de juegos, para que esteis al tanto cuando salga.

    bang

    Para jugar al Bang! hacen falta un mínimo de 4 personas (aunque posiblemente sea más divertido con 5-6, hay más «intriga»). Entonces se repartem de manera secreta, una serie de roles. Habrá un sheriff, cuyo objetivo en el juego será matar a todos los demás (por si acaso son malos, es el camino más rápido). Un par (o más) de forajidos harán de las suyas durante la partida, y el personaje del renegado, que es el más canallesco, ya que su «misión» es ser el que mate al último, al sheriff, al final de la partida. Este renegado habitualmente ayudará al sheriff en su misión, por lo tanto, pero a la menos pensaba… Bang!.

    Aparte de los roles que deben «interpretar» para conseguir la victoria, cada jugador representará a un personaje, adjudicado al azar, cada uno con alguna ventaja o inconveniente (Billy el Niño, por ejemplo, puede disparar las veces que quiera en su turno). Cada personaje tiene un número de balas dibujado en su carta, que juegan un papel importante: son las cartas de acción que recibirá al principio de la partida (3, 4 o 5…), y nunca podrá tener más de esas cartas en la mano al terminar su turno.

    La mecánica del juego no la puedo dar con muchos detalles… Pero vaya, consiste en turnos, como apuntaba, al principio de los cuales se cogen dos cartas, y se realizan acciones: disparar a los amigos, fundamentalmente. Claro que no puedes disparar a cualquiera… Primero deberás enterarte de algún modo a quien te interesa matar, e incluso acabar con algún obstáculo que tienes entre tu objetivo y tu (un revolver solo puede disparar a la persona que tienes a izquierda o derecha, aunque con un Winchester alejarías bastante más…). Luego hay objetos que se juegan fuera de turno, como la dinamita, que empieza a correr de uno a otro jugador hasta que llega al que la soltó, momento en el cual se saca una carta (todas están marcadas además con números y figuras de póker): si sacas picas, chungo… Pero si no, chungo para tus amigos :)

    Supongo que esto que estás leyendo puede resultar algo lioso, pero estoy convencido de que después de un par de partidas es todo más fácil, y me da pinta de ser muy cachondo.

    Le habló un arkángel contando «primicias» de parte de otro ;-)

  • PantalonesRotos

    Esto de lo que voy a hablar lo iba a comentar hace un par de semanas, pero entre unas cosas y otras lo fui dejando hasta olvidarlo. Sin embargo, echandole un ojo al blog de morri me he vuelto a acordar.

    Y es que cada día somos más gilipollas.

    Metámonos todos y sálvese el que pueda. Verán, iba yo en mi coche escuchando La Ventana (la única cosa buena de volver a ir en coche en lugar de en moto es que escucho la radio de nuevo) cuando entrevistaron, supongo que a modo de promoción, a un señor que estaba realizando una singular tarea en el Corte Inglés: tenían montado un stand para «envejecer» pantalones vaqueros.

    Cuando digo montado, digo bien montado. Según comentaba este señor disponían de los más variados utensilios, como lijadoras, cuttex, tijeras… ¡Hasta un torno de dentista, me pareció entender! Envejecer pantalones,… Este hombre lo explicaba: «damos a los jóvenes la oportunidad de, además de personalizar sus vaqueros, hacerlo a un precio más barato». Y es que los pantalones rotos valen más que los nuevos (algo lógico, si se para uno a pensarlo, porque hay que tomarse la molestia de romperlos, y eso valdrá un dinero). Yo todo esto no lo entiendo.

    También es que soy un poco incoherente, porque algún que otro pantalón de estos desgastadillos (poco) por el muslo sí que tengo, y son de los que más uso, por lo bien que disimulan las arrugas y la mierdecilla lógica después de ponértelos tres o cuatro días seguidos. O más. Sí, vale, ¿que soy pelín guarrillo? Puede, pero disimulado :P

    Por lo que no paso es por los rotos, que ya los rompo yo, ¡leches! Anda que no me toca aguantar de vez en cuando a mi señora madre cuando voy a comer con ella esos nene – los – bolsillos – los – llevas – muy – gastaos, y algún pues – no – se – en – que – te – gastarás – lo – que – ganas (en chorradas, madre). Claro que con esta moda, hace tiempo que no me lo dice…

    Me estoy dando cuenta de que en realidad soy cada vez más gilipollas (acaban de salirse todos ustedes, fijense por donde). Estoy criticando una moda que parece ser que sigo, y que además me beneficia. De modo que dejo el razonamiento (¿lo hubo en algún momento?).

    Le habló un arkángel que hoy se ha puesto vaqueros limpitos, casualmente.

  • PidiendoVotosIV

    No te deberías perder esto.

    Aquel día perdí un ratillo largo en fotografiar al completo un genial librito, La Aventura Formidable del Hombrecillo Indomable, y monté un flash para que se pudiera «leer» on-line.

    el Hombrecillo Indomable y los 20 blogs

    El hombrecillo indomable también pide tu voto…

    Le habló un arkángel en verano, sin una esponja a mano.