Hablo de una espantá que tuve que dar cuando estaba con unos amigos en una cafetería. De repente empezé a dejar de hablar, a quedarme más callado, a escuchar, a dejar de escuchar… Y me tuve que ir. ¡Joer que sensación más mala! Para mi, y supongo para ellos (lo siento por esa parte,…).
Pero lo bueno de las espirales es cuando aprendes a darles la vuelta…
Lo malo es que ultimamente esto va para arriba y para abajo a ritmos casi constantes, pero cada vez más fuerte…
Lo bueno es que digo yo que me estabilizaré en algún momento.
Lo malo es que no se cuando.
Nota: En realidad si tengo una ligera idea de qué es lo que me pasó, lo que pasa es que son cosas muy personales (que no entiendo ni yo, probablemente), y más teniendo en cuenta que bastante de la gente con la uqe estaba ayer lee este blog. Sería una concesión para mi insoportable explicar mis motivaciones hasta tal nivel de detalle. Supongo que se entiende. Y si no, pues bueno. ¿Como era la frase… es mi blog, y escribo lo que me da la gana? :P


Este es el título de uno de los libros más extraños que leí durante mi infancia. Aún más extraño es el motivo por el cual lo he recordado (por cierto, que ya no lo recuerdo ;). Y más extraño todavía es que haya tenido que pasar una media hora o así para encontrar a través de Google la ilustración que acompaña a este textillo,…