En algún momento allá por los albores de la humanidad alguien pensó, supongo, que poner cosas sobre troncos o similares y empujarlas era menos trabajoso que arrastrarlas por el suelo. Además, se rompían menos.
Pasó un tiempo (o dos) y alguien (mas fuerte, seguramente) pensó que si el que empujaba era otro, además uno iba más descansado.
Mucho tiempo después llegó este Arkangel, se compró un coche, y se echó una carga económica más encima…
Sí, vale, me enrrollo una barbaridad, pero es que contar que mi coche necesita que le cambie las ruedas, y que me viene fatal de pelas, era como muy soso, ¿no? :P
Lo peor es que ultimamente no cojo el coche casi nada, y por eso me revienta más todavía tener que gastarme la pasta. Pero es que mañana tengo un viajecillo, y la cosa de la seguridad… También está el autobús… Ummm, no se lo que haré.
Buenoadiós.
Unos chavales de 2º de ESO del instituto Padre Manjón, de Granada, se dedican a mantener 


