Resulta que hay un garito en Pedro Antonio en el que tienen una peculiar costumbre… Todos los martes reparten cartones, y se juega un bingo, con todas sus cosas. Verbigracia: una linea, y un bingo. A una sola partida.
El antro en cuestión viene a llamarse «Perro Andaluz», y es de suponer que alguna reminiscencia de Buñuel debe quedar por allí (aunque lo que hay, mayormente, son pelúos, y el local es mas bien jevi).
El caso… yo alguna vez he ido allí, mayormente acompañando a Violeta, una amiga de hace tiempo ya (joder, que pasa el tiempo). Pero esta noche ha sido la primera vez que ha coincidido de tal forma en que yo he tenido un cartón entre mis manos.
Y he cantado el bingo.
Bueno, en realidad no lo he cantado… he sacudido el cartón ligeramente, y todavía me pregunto como el señor que se encargaba del bingo me ha visto… Le he dicho «creo que esto es un bingo», y el ha torcido un poco la cara… y se ha puesto a comprobar números.
Y ha dicho: Señores, el bingo es correcto
Y no te puedes imaginar la alegría que me ha dao. No por el bingo en sí, que me la refanfinfla, sino por no haber tenido que salir corriendo del bar mientras 50 tios (y tias) machotes (y machotas) me hubieran gritado «gilipoooollas, que tooonto ereees!». Y cosas similares, porque yo no estaba nada seguro de tener mi bingo.
Era la primera vez…
Así que me ha tocado, cumpliendo con la tradición del local, en el que parece ser los primerizos son afortunados. Bueno, en realidad nos ha tocado, como bien me han aclarado después, porque me han contado que reparten un cartón para cada dos jarras, y yo solo tenía una… En fin, aún así, digamos que me ha tocado, el cartón lo tenía yo, y nadie había mostrado demasiado interés en él…
He compartido el premio con los conocidos: 4 jarras de litro a elegir el relleno, entre cualquiera de los brebajes de las estanterías del local.
Y ya está… Tenía que contarlo, es la primera vez que gano algo en un juego de azar.
Le habló un arkángel binguero.



Llevo sin escribir por aquí desde el viernes…
Y hoy le estoy rascando unos minutillos a la hora de la comida (yumyummmm, comiiida) para contarte que esto de planificar cosas no se me da demasiado bien… Y es que es un coñazo. Para empezar, uno no quiere pisarle las vacaciones a los amiguetes, pero claro, tampoco quiere joderse demasiado… Y se quiere ir de vacaciones (a donde, está por ver, que ese es otro tema, puffff :P)

Pero bueno, para allá vamos. Y con la de cosas que tengo yo que terminar para la semana que viene, de mi cursillo…