Cuando yo era chico venían de vez en cuando unos señores a la escuela preguntando que donde viviamos y que si queriamos aprender a mover los dedos muy rápido y sin mirar.
Luego a los pocos días aparecía una muchacha por tu casa a hablar con tu madre, con una carpeta de dos anillas (es importante que las anillas fueran de 2, y no de 4, porque luego los papeles nada más que tenían 2 agujeros) rellena de papeles plastificados con cuadrados de colores rojo y verde. Entonces fue cuando me enteré que eso era «para aprender a escribir a máquina».
A mí, que tenía unos 10 o 12 años, y un Spectrum+, no me interesaba en absoluto eso de las máquinas de escribir. Y menos esas plantillas tan horribles de papel plastificado, algo amarillentas. De modo que no me apunté a mecanografía.
Años más tarde me dió por hacer programitas de ordenador, navegar por internet, escribir en blogs y cosas así, y empecé a echar de menos aquellos cursos. Sin embargo, como cualquier otro discapacitado, desarrollé ciertas habilidades, como escribir con 4 dedos de la mano derecha y tres de la izquierda (cuando estoy inspirado mis dedos se van persiguiendo unos a otros por esa descompensación).
En fin, que soy un poco analfabeto en cuestiones mecanográficas (y como dicen en la película, si a estas alturas no lo he hecho, no espereis que lo haga ahora). La verdad es que tuve muchas oportunidades, al momento de aparecer los PC’s (los compatibles, no los que tienen cuernos y rabo) en nuestro entorno surgieron miles de aplciaciones para aprender… Pero el vicio ya estaba ahí.
Lo que realmente me sorprende es que hoy en día la mecanografía no sea una asignatura obligatoria, aunque fuera sin nota. Los chaveas escriben en los mesenyers y tuentis miles de letras al día, e incluso lo mismo también hacen algo para el colegio en el ordenador (al fin y al cabo, para eso entró en la casa, ¿no?).
Igual que nosotros teniamos las cartillas Micho para aprender a leer, y aquellas otras de caligrafía para aprender a que nos pudieran leer, hoy día debería haber algo de esto para las maquinitas.
No se… Igual lo hay. ¿Lo hay?
A lo mejor sería tan simple como que los teclados de los escolares fueran como éste. A la fuerza ahorcan.
Le habló un arkángel con pocas pulsaciones por minuto.