La Panasonic Lumix DMC-FZ50 (no nos engañemos, es para las búsquedas) me llegó, tal y como se esperaba. Desde Hong Kong me la trajo el chinito muy puntual y sin más problemas, ebay hasta ahora no me ha dado ningún disgusto (afortunadamente).
Ha llegado que ni pintada para hacer unas pruebas con el I Fotomandao (un concursillo que nos ha organizado Antonio Casas en el grupo Granada de Flickr a todo el que quiera participar), y esta mañana nos hemos ido a echar el rato, y las fotos.
La cámara es una maravilla, aunque hay que tener cuidado con el modo Auto, que te mete una de las funcionalidades que no entiendo aún de esta Lumix: el modo iISO, algo que se supone que va a hacer de ti el mejor fotógrafo del mundo, porque se encarga de compensar con ISO la apertura y tiempos, con nosecuantos filtros megachiripitiflauticos de por medio que (dicen) hacen que las afotos salgan geniales. Y no. Lo que sale es mogollón de ruido, que es algo que ya había leido de está cámara.
Aún no he hecho las pruebas suficientes, pero me da a mi que no se puede debe uno pasar de 100 ISO, 200 a lo sumo (y el modo este auto se irá por peteneras), porque te sale un grano más que muy respetable. Eso sí, cuando disparas en un modo tan automático también como puede ser el «P», cuidando esos detalles, le pillas con ese zoom hasta los pelillos de la nariz al que haga falta.
De noche las cuatro fotos que he hecho han tenido que ser con flash (algo que con mi anterior cámara no haría ni borracho -claro, que estaba borracho anoche-), pero esto también me ha sorprendido: siendo normalmente un gran enemigo del flash, esta cámara no «quema» las fotos, ni las aplana tanto… Supongo que calculará bien cuanta luz le va a hacer falta realmente para el momento, y no se cuela.
En cuanto al tamaño físico que ocupa el aparato, algo que me preocupaba bastante (suelo llevar la cámara siempre encima), pues bueno, está en el límite de lo cargable con un bolso grande (a los que estoy acostumbrandome). No pesa como una reflex, afortunadamente, pero abulta casi tanto como una de ellas. Aún no se si podré usarla para cámara «de diario», o tendré que pasarme en ocasiones a la del móvil (que da su megapixel, y tampoco salen malas).
Ya contaré más (y sobre todo, haré mas fotos) cuando vaya comprendiendo mejor el trasto. Mientras tanto, pueden seguir haciendo cualquier cosa más interesante. Gracias.
Le habló un arkángel contento como un niño con cámara nueva.

Esta tarde he sido consciente de que los pingüinos son unos bichos que están seriamente puteados.