Jumm… Un amigo se acaba de comprar una camarita de video digital. Compacta, con un zoom acojonante, una batería que debe de durar siglos, una pantallita más que aceptable,… y capacidad para grabar miniDV’s de 120 minutos En-Tiempo-Real.
No, no, no,.. esto no lo pone en las características de la cámara, ni se refiere al numero de polígonos que es capaz de renderizar su procesador, ni nada de eso. Es un término «mio» que viene a definir al videoaficionado boda-bauticero…
La grabación en-tiempo-real (creo que van a hacer un capitulo de una serie famosa española en breve, usando esta técnica) implica tres cosas:
- encender la cámara
- pulsar «record»
- quedarse sin cinta/batería
Y es peligrosísima.
Bueno, uno se lo pasa muy bien mientras graba, aprende a simular travellings, experimenta con planos imposibles al mas puro estilo JackAss, incluso en ocasiones se cree propietario de una steady y sale corriendo detrás de algo que pasa por ahí. Todo esto está muy bien, se divierte uno… El problema viene después, cuando el videoaficionado-en-tiempo-real quiere enseñar su obra a sus amigos… Joder… 10 minutos de coche, llegada a un bar, tres cervecitas, y cuatro chistes chorras pueden estar muy bien «en vivo». Pero visionarlos en tiempo-real puede llegar a ser un suplicio (sobre todo si no has sido uno de los «actores», y aun así).
Sí. Lo que estoy haciendo en este post es avisar a mi amigo de que no estoy dispuesto a aguantar ni un visionado de esos, y que vaya pensando en comprarse una capturadora de TV para hacer sus montajillos en el PC, dejar una grabación de 120 minutos en 4-5, o 10. ASí veré todas las que quiera enseñarme (las otras no, por desgracia ;-) ). Pero no EnTiempoReal.
Le habló un arkángel un poco malafollá :P
Pero es grande, la jodía. Y bonita, cuando te habituas al punto de 
