Como todo el mundo sabe, en realidad esto de las kdd’s quedadas, cuando se trata de blogueros, solo tiene un sentido: poder escribir el post del día siguiente. De este modo seguro que se tiene algo que contar, y no se le presentan a uno los diablillos esos que lo hacen retocar marranear fotos para pedir que la gente de su correo electrónico en sitios con oscuras y comerciales ambiciones. En fin, allá voy.
Blablabla… talycual, estos blogueros son la caña,… miratú, .. entonces Perl… yo no dije eso, que guay es todo el mundo.
Que sí, que somos todos muy apañaos, ya lo dicen infopoeta, DevNull, Draxus, y otros que lo dirán, seguramente. Es complicado escribir sobre algo que ya se ha escrito. Que se lo digan a Javier Marín :P
Cuando un grupo de personas que no se conocen (en principio) se reunen en un sitio (que tampoco conocen, porque no sabiamos donde habiamos quedado), ¿que pasa? Pues nada, que se habla de cosas. Porque estar todos callados sería aburridisimo, principalmente. En este caso, y dado el altísimo porcentaje de informático-related de los quedaderos, se habla sobre todo de cosas relacionadas con los cables de colores: que si yo me gano la vida haciendo esto, que si lo haces de tal forma es complicado que te echen de tu curro porque nadie más entenderá tu código… En fin, lo normal. Pero sobre todo se habla del meta-blogueo, de todo eso que uno no publica, a veces por pudor, a veces por pensar que resulta aburrido, y la mayoría de las ocasiones por no poner todas las cartas encima de la mesa.
Cuando algo queda por escrito permanece (salvo en contadas ocasiones en que los posts desaparecen), y esto es tan bueno como puede ser malo. Por ejemplo, quizá yo no quiera dejar por escrito que estoy planeando una boda en secreto con el hijo menor de Aznar (cachis, ya lo he hecho), pero puede (¿por qué no?) que te lo cuente si estamos delante de una cerveza. Muy probablemnte te lo contaré si estamos delante de la cuarta cerveza, diría yo.
Esto es lo bueno de las quedadas. Esto, y relacionar las caras y las expresiones de la gente a sus letras, claro. Cuando uno escribe, a no ser que sea uno de esos monstruos de la expresión que hay por ahí, se pierden cientos de indicadores: no le ves los ojos al que tienes delante, no puedes notar el breve temblor en su voz al comentar tal cosa, puedes no estar dandote cuenta de que las manos que han escrito lo que lees pertenencen a un cachondo, que con su sonrisa transmite más que con su palabra. Es importantísimo…
Y el feedback en directo, que no es poca cosa.
En definitiva, señoras, señoros e informáticos, como siempre, un placer. Blablabla… talycual, estos blogueros son la caña,… miratú, .. entonces Perl… yo no dije eso, que guay es todo el mundo. ;-)
Por supuesto, hay fotos. Si alguna molesta o sale algo que no debería, dadme un toque y lo vemos, que cá uno es cauno con sus intimidades y sus caunás. Si es porque te ves feo, ni te molestes en contactar conmigo, mi cámara no hace milagros y eso es lo que salió.
Le habló un arkángel parece ser que algo vendido al capital sin darse cuenta.


