noviembre 2005

ParticipacionesDeNavidad

Estamos ya comiendonos los mantecaos, como quien dice. Se acerca la lotería de navidad y hay que andar prevenidos.

Voy a explicaros a continuación el proceso que ideamos el año pasado mis compañeros de departamento y yo para combatir a los vendedores de participaciones de navidad, esos que normalmente son un compromiso, a los que no les puedes decir que no porque o bien quedas malamente, o quedas malamente.

La solución es el Sistema de Venta Recíproca de Participaciones CC

ADVERTENCIA:
Este sistema no está probado (aún), y las consecuencias legales del mismo aún están en manos de nuestro (proto) abogada. El autor no se hace responsable de ninguna actuación fraudulenta o no derivada de la lectura de este texto.

La teoría

El SVRP CC se basa en el hecho de que hay determinadas participaciones que tienes que comprar. Vamos, que no puedes escaparte de ninguna forma.

Lo que se pretende es no gastar nada con esos compromisos, o gastar lo menos posible. Para conseguirlo se busca un retorno inmediato de la inversión. ¿Como hacerlo? Fácil: situando al vendedor que acaba de ponernos en un compromiso en nuestra misma situación, comprando su participación y ofreciendole otra a cambio.

Otra participación algo particular. De hecho, una participación de su mismo número (del que ya tenemos una parte, que acabamos de comprar). Claro que la gabela deberá ser algo superior, para que la cosa cuadre.

Una evolución de este sistema, para nota, es venderle una aprticipación del número que hayamos comprado a otro compañero anteriormente (y hacer lo propio con aquel posteriormente, con el número recién adquirido). Esto requiere algo más de control, pero es incluso más eficiente.

Una implementación

Observa la siguiente figura:

participación de lotería en venganza

Tienes disponible una plantilla en pdf en los que los campos [número jugado] (1) y [nº de participación] (2) son rellenables (el «resguardo» (4) coge los valores automáticamente).

El anagrama del Monstruo Volador de Espagueti (3) le da un toque de seriedad al asunto que hará que pocos puedan rechazar el compromiso, claro.

Un caso práctico

Viene un vendedor comprometedor ofreciendote la participación de su peña de furbito. La observas rápidamente y ves que juegas 2 eypos, y la participación vale 3.

La compras, mientras le vas contando que precisamente tú tienes que vender otras (puedes decir que son de tu primo o hermano, así te pringas menos). Esta estrategia charlatana despistadora te permitirá rellenar tres plantillas con su número (si usaras el sistema B ya tendrías preparadas las participaciones, claro). Se las ofreces, aludiendo al compromiso mutuo que se acaba de generar.

Vamos a echar cuentas:

Te gastas 3 eypos. De esos 3, participas con 2, pero le estás vendiendo 39 céntimos de tu derecho sobre ese número, y cobrándole además 2.61 ‚¬ de gabela. Resultado final: la transacción de ha costado 39 céntimos, pero además estás jugando 1.61 ‚¬ del número de tu «amigo».

Jugada perfecta, jugada Comansi.

Le habló un arkángel derivando neuronas al fin de semana.

LasCosasClaras

Tiene su punto:

Para:
Ese músico mediático, desangrado, que se duele detrás de unas gafas de sol en la Moncloa, forrado de pasta hasta los pendientes.

€œLa gente que compra en el top manta no ama la música€ -escupe otro.
¿Con qué validez moral exigís vosotros, que vivís a todo trapo de camino entre Madrid y Miami sin saber ni el dinero que tenéis, al currante que os pague los vicios y haga multimillonaria a la multinacional de turno? ¿Cómo se puede tener la cara de plantarse en plan víctima sobre una vida de lujo? Y por último ¿Qué esquina de la manta se reserva a los grupos que empiezan, a los grupos marginales?

Ahora que las mafias e Internet os revientan, ahora, que ya no tenéis la sartén por el mango, pasáis de la posición dominante y abusiva a la apelación más rastrera de sentimientos. Pues yo, y muchos como yo respondemos: Ahora, que os den por culo. Nadie puede pedirme que le pague la colección de coches de lujo, el yate y las cuatro casonas en Miami, la Sierra, o Marbella. Nadie puede pedir moral desde la inmoralidad.

Texto completo en Netdancerplanet, por ejemplo.

GoogleAnalytics

Google habla, y todos escuchamos. Empieza a parecer preocupante, pero que le vamos a hacer, si es que los productos con el sello del Oráculo suelen ser de lo mejor. Y gratuitos.

Google Analytics se ha lanzado hoy. Es una aplicación de estadísticas web, quizá centrado en el aspecto de los ingresos por publicidad, pero que seguro que da información curiosa. Me estoy registrando, veremos que tal.

Visto en genbeta.

EstopaRequemada

No, si la culpa es mía por pararme a ver un momento el programilla ese de Los 40 en la tele…

El caso es que he visto que sale el nuevo disco de Estopa, y estaban poniendo el video. La musiquilla de esta gente no me desagrada(ba), creo que fundamentalmente porque fueron la banda sonora de la reforma de mi casa, y me sale el espíritu albañilero remember, como que me quita movidas de la cabeza.

A lo que iba. Vale que empezaron desde la nada, se buscaron la vida, tuvieron suerte y todo eso. Y que quieren apurar las pelillas que se puedan sacar, exprimir las tetas de la vaca al máximo. Entiendo que es moralmente aceptable querer ganar dinero con lo que haces. Pero creo que ya empiezan a superar el límite.

Hace unos meses les escuché una perla por la radio, como anticipo. Les preguntaron por Internet y respondieron algo así como: uf, chungo, Internet es eso de los emepetré, que hace que vendamos menos dijcos. Bueno, pos vale.

Pero es que el video que acabo de ver parece un anuncio del Nintendogs… Joer que ansias de pasta.

En fin, imagino que a sus fans poco le importará esto. Es más, probablemente se vendan más Nintendos gracias a esto.

Pues vale.

Le habló un arkángel bastante negativo hoy.

Hecuba

¿Qué hacer un sábado tarde-noche cuando un ejército de virus y/o bacterias y/o gusarapos se empieza a adueñar de tu cuerpo?

Pues aplicarse el cuento, aprovechar que hay teatro barato (de preeeecio, mentes perversas) en tu ciudad, e irse a ver Hécuba, de Eurípides, en el Centro Cívico del Zaidín (próximamente, república independiente de Graná).

Hécuba, de EurípidesNo. No es que me guste el teatro clásico. Todos esos dramones griegos me resultan a priori pelín pastelosos. Pero reconozco que nunca había visto ninguna representación así, y tenía curiosidad.

Ahora viene la parte de «me ha sorprendido gratamente» y todo eso. Pero no. Ha resultado como esperaba: una doña ex-reina de Troya llorando porque se le mueren los hijos y empezando a cavilar un plan de venganza (correctamente ejecutado, por cierto). Ahora ya puedo decir con conocimiento de causa que las tragedias griegas no me gustan demasiado, de de cosas más ligeritas, quizá. O lo mismo es a mis virus a los que no le gustan, pero así han sido las cosas.

No obstante, no me arrepiento de haber ido: no me he aburrido solemnemente como podría haber sido el caso, y tengo una experiencia nueva para que no se me note demasiado la estulticia en alguna conversación de café, que nunca se sabe. Además, así me voy educando un poco, que me tengo muy abandonao. Hay que ir a ver teatro, joer, ¡que tiene mucho mérito! Y si una obra no te llena, pues otra será mejor, que anda que no nos tragamos pelis chungas en el cine al doble de precio.

Como nota curiosa, la media de edad de la sala debía andar, siendo optimista, por los 60 años. Supongo que los precios especiales, y que lo de los viejos el hogar del pensionista ésté relacionado con el Centro Cívico ayuda.

Le habló un arkángel preguntándose como habrá quedao España.

Sobre el autor

Durante mucho tiempo desde que comencé este blog allá por 2003 intenté mantener separado mi alter ego de mi mismidad.

Sobre la persona

A día de hoy, me resulta casi imposible separar, lo virtual se mezcla íntimamente con el Mundo Real TM, para lo bueno y lo malo:

Mi nombre es Ángel Moreno y pierdo el sueño por SI2 Soluciones.

Disculpen :)

Busca
¡blog zombie!

Buuhhh... Este es un blog zombie, o vampiro, o algo así. Quiero decir, que está no-muerto. Sí, parece cadáver total, pero de vez en cuando su autor vuelve para soltar alguna diarrea mental.